MATERNIDAD, Andrea Orduna

Hoy que tu hijo ya no está en tu cuerpo
hoy que puedes mirarlo dormir
hoy que sientes la sensación divina
de saber que nutres su existir.

Quiero hablarte, hermana mía
y decirte que yo viví…que compartí contigo
la experiencia que acabas de tener.

A este niño que hoy te llena de esperanzas
lo criaras con dulzura y energía.
Lo formaras para que enfrente al mundo
con coraje…con fe y con alegría.

Que no conozca el gris del desaliento
y que viva su vida sin temor,
lo vas a conseguir, estoy segura,
pues le darás amor…todo tu amor.

Todo esfuerzo por él vale la pena
y su ternura fuerzas te dará
pues nada en el mundo es comparable
a la dulce plenitud de ser mama.